Reseña: Depeche Mode: La Revancha de las Máquina (Por Deni Olmedo)

Depeche Mode: La Revancha de las Máquinas (Some Great Reward, Back Celebration y Music for the Masses), Marcos Gendre
Quarentena Ediciones, Llinars del Valles, 2014. 146 pp. 17 €

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No suelo prodigarme en reseñar libros. No en esta página, donde suelo dedicar mi tiempo a recomendar (la mayor parte de las veces) novedades discográficas. Pero la aparición de un libro sobre uno de los grupos que marcó mi juventud y que, años más tarde, sigue siendo una de mis referencias musicales, hace necesaria una excepción.

Depeche Mode: La revancha de las máquinas. La portada y el título dejan claro que el autor, Marcos Gendre, se va a limitar a hablarnos de tres de los discos más importantes de la discografía de los de Basildon: Some Great Reward (1984). Black Celebration (1986) y Music for the Masses (1987). Bien. 146 páginas no pueden dar para mucho más. No si lo que pretende es hacer un recorrido medianamente exhaustivo por la historia que rodea la publicación de estos tres discos. Y más si lo queremos comparar con el libro, por excelencia, dedicado a Depeche Mode: Monument. 454 páginas dedicadas a una de las bandas más importantes e influyentes de la historia de la música, sin etiquetas.

Lo primero que me llama la atención es que el autor es también el responsable de otras biografías, publicadas o por publicar en la misma editorial: Bruce Springsteen y The Beatles… Algo que no me da demasiada buena espina, pero bueno, vamos a enfrentarnos al libro sin prejuicios. Abro el libro y me encuentro, en los créditos, con el siguiente aviso «Quarentena ediciones busca autores para publicar obras acabadas o por encargo. Interesados mandar curriculum y propuestas (…)». Uf. El libro se me empieza a desmontar. Un segundo vistazo y veo que está encuadernado con hojas cortadas. Mal encolado. La frustración va en aumento sin haber comenzado a leer. Respiro. No pasa nada. El acabado del libro no importa si el contenido merece la pena, pienso.

Llegados a este punto, me gustaría hacer un pequeño inciso. Me encantan los libros, tanto como los cd o los discos. Me gusta la música, pero a la vez soy fetichista del soporte. Adoro tocar los libretos, repasar las fotografías… Con los libros me pasa igual. El olor a papel, la portada, la calidad, el tamaño de la tipografía. Todo importa. Digo esto porque estaba absolutamente dispuesto a obviar la mala calidad de esta “revancha de las máquinas” a cambio de un contenido bueno…

Pero no. El contenido está a la altura del continente. El libro tiene como estructura un continuo copia-pega de entrevistas y material tomado de internet. Engarzado, por llamarlo de alguna manera, por rimbombantes frases que no sólo no aportan nada sino que, al contrario, lo que termina haciendo es dar la sensación de que todo es impostado, de que el autor no tiene la más mínima idea de qué está hablando, de qué tipo de música es o qué pueden llegar a pensar los seguidores de Depeche Mode cuando lean su obra. Una buena muestra de esto, es el siguiente párrafo:

«Tres décadas más tarde, vista en perspectiva, “People are people” se erige como una pieza maestra en la integración del pop dentro de la músca dance. Propulsada por un pulmón de acero impenetrable, reafirmado en el video la canción, donde los miembros del grupo aparecen en la sala de máquinas de un barco de guerra muy a lo Potemkin, y disparada por ráfagas adrenalíticas de electronic body music (…)»

Dejando ya de lado el tono insoportablemente barroco del párrafo en cuestión, lo que ya no es perdonable es hablar de algo sin tener idea de lo que estás diciendo. Depeche Mode es synthpop. Puro y duro. Tanto en música como en estructura de las canciones (letra y estribillo). Puedo aceptar que en determinadas canciones han podido utilizar estructuras más “fuertes”, usando elementos industriales. Es más que notorio el gusto por la experimentación sonora del grupo. Por capturar sonidos y usarlos luego en sus canciones. Así, en Blasphemous Rumours se usan martillazos en tuberías, en la estructura de la canción. O años más tarde, hay un cameo con el industrial en The pain I’m used to. Lo que nunca, jamás, ha sido un grupo se pueda asociar con la EBM.  Que ha sido un referente para grupos de este estilo musical, por supuesto: Nitzer Ebb o Front 242 nunca han negado que Depeche Mode ha tenido mucha ascendencia sobre ellos. Pero DM nunca, NUNCA, ha sido un grupo de EBM.

Cuando habla de Master and Servant, la cosa no mejora…

«Un cohete de feromonas en busca del punto G, así es como, por medio de una reveladora discusión, los miembros del grupo verán “Master and Servant”»

«Un prodigio de sintes regurgitando oleadas de electrónica afilada, aguda, táctil»

«En la línea de People are people, pero más esquizoide (…) más orientada a provocar una sensación tremendamente física entre efectos de sonido donde se mezclan rugidos distorsionados con espasmos teledirigidos de vigoroso punk electrónico»

Volvemos a mezclar churras con merinas. DM nunca ha tenido que ver con el punk electrónico. Ni en forma ni en fondo. ¿Se puede comparar a Depeche Mode con, por ejemplo, The Prodigy? Más allá de la influencia temprana que hayan tenido los de Basildon en Prodigy, no hay más.

Aunque mi párrafo preferido (y ha sido en dura competencia) es el siguiente:

«La antesala de la posterior Little 15 (…) se mueven a ritmo de opereta de cámara, una marcada por los sonidos de unas voces agónicas, erotizadas, filtradas por un sintetizador recalentado en bits masturbatorios»

La rebelión de las máquinas es un libro absolutamente prescindible. No aporta nada nuevo a la biografía de un grupo que merecía otra cosa. 146 páginas de continuos despropósitos, frases grandilocuentes, sin sentido, que no vienen a cuento de nada. De copiar y pegar continuamente material que ya existía con anterioridad. Y ahora que me doy cuenta… ¿he dicho 146 páginas? Perdón, son 113 (a las que habría que descontar las centrales, que contienen fotos del grupo en muy baja calidad). A partir de la 114 y hasta el final, contiene las letras de las canciones… traducidas. Mal traducidas. Ni siquiera una estructura bilingüe, con canción original y traducida. No. Hasta en esto es tramposo La rebelión de las máquinas.

Yo, por mi parte, seguiré esperando una obra decente sobre Depeche Mode en castellano. Que sus seguidores nos lo merecemos.

7 comments

  1. Hola Deni, antes de nada te comento que me parece genial que no te guste ni mi libro, ni la maquetación ni el estilo en que está escrito. Por supuesto, estás en tu total derecho. Es más, cuando una crítica negativa es constructiva, la valoro más que las positivas -que sí, también las tengo-. Otra cosa es cuando se falta al respeto, se imponen los prejuicios por mis otros gustos musicales o directamente se dice que no tengo ni idea de lo que hablo. Precisamente una de las grandezas de Depeche Mode es la gran cantidad de enfoques que se pueden extraer de su ADN musical. ¿Reducirlos a un grupo synthpop? Si esa es tu opinión, me parece genial; es tu punto de vista. Si no estás de acuerdo conmigo, también. Pero sólo apuntar ciertas cosas de las que digo para falsearlo, nunca. Jamás he puesto en el libro que Depeche Mode fueran un grupo industrial o de EBM. Pero sí que mamaron mucho de esas fuentes. Vamos, lo que explico en este ensayo. Si quieres criticar, es de ley decir las cosas como son, no mostrar sólo una parte para que no se conozca el enfoque general. Las medias verdades son más dañinas que las mentiras. Eso es lo que hacen los políticos.

  2. ¿Falsearlo? Te equivocas de lado a lado. Tengo el libro bien anotado, con separadores y subrayado. Podría decirte página y párrafo de todo lo que he hablado. Si eso quieres no hay problema. Lo hacemos. Pero ese no es es fondo de la cuestión. Un ensayo sobre un tema cualquiera no puede estar basado en un continuo copia pega de entrevistas, engarzándolas con unas frases que, por dios, no vienen al caso.
    Estás absolutamente equivocado: la EBM, el industrial, el techno… tienen en su referente a DM. Nunca al contrario. Y sí. DM es un grupo de synthpop. Si me apuras desde Songs of Faith and Devotion, de electro rock.
    Para acabar, insisto: nunca falsearé una reseña. Si quieres datos, te puedo hasta enviar el libro anotado. No problem. Pero para hacer un libro con enjundia, se neceaita algo más de lo que hay en tu obra. Da la sensacion de libro hecho a toda prisa y por encargo.
    Y si ya pones en duda que sepa o no reseñar, te diré que administro la página latormentaenunvaso.com.
    Algo sé.
    Siento que te hayas tomado la reseña así, de manera personal. Porque no lo es….
    Un saludo

  3. Hola Deni, vuelves a imponer tu visión sobre la esencia de Depeche Mode y sus influencias. Creo que es más sano hablar sobre diferentes puntos de vista: tú tienes la tuya, yo tengo la mía. El problema es que antepones tu forma de ver las cosas a todo lo que se diga, dando por hecho que los demás no tienen ni idea de lo que hablan. Creerse en posesión de una única verdad siempre es peligroso e integrista. Te vuelvo a decir, me parece perfecto que no te guste el libro, y lo que tú llamas como un “simple recorta y pega sin más”. Estás más que en tu derecho. No hace falta que me enseñes ningún subrayado, sé perfectamente lo que he escrito y lo he querido mostrar.
    Por supuesto, me tomo algo como personal cuando se me prejuzga por haber escrito libros de Springsteen o los Beatles o la banda que sea.
    En cuanto a lo de “falsear”, me he referido al hecho de cómo dices que yo doy a entender que Depeche Mode es un grupo industrial o de EBM. Una cosas es hablar de conexiones y otra muy diferente hablar en términos definitivos.
    En ningún momento he puesto en duda tu trabajo; es más, lo conozco y lo respeto. Sólo me he referido a este caso en cuestión.
    Ya para terminar, te deseo toda la suerte del mundo en tu labor. Insisto, jamás he puesto en duda la honradez de tu trabajo. Únicamente me referido a esta crítica en cuestión. Espero que entiendas mi postura y mis razones.
    Saludos

  4. … son lo que son.
    No impongo nada. Sólo me parece un gran error ciertas comparaciones. De la misma manera que no podría meterme en camisas de once varas con otro tipo de música. Pero soy un pirado de la electrónica. La llevo mamando años.
    Pero no impongo. Es como las matemáticas. DM son lo que son. Con el toque del productor en cuestión…
    Lo de prejuzgar por haber hecho otros libros de otros artistas… pues qué quieres que te diga: ole tus huevos. Pero tío, de verdad… hay cosas en el libro de DM que no son así. Y tengo que poder decirlo…
    En cualquier caso, por mí ya está bien de disputa.
    Un abrazo y suerte en el futuro.

  5. Tienes razón, yo también estoy cansado de darme cabezazos contra la pared. Sigues con el rollo “Porque lo digo yo, es así” y ante eso no se puede argumentar nada. Por mí, también pongo fin a todo esto; total, no lleva a ninguna parte.
    Saludos y mucha suerte en el futuro.

  6. Depeche mode merece el respeto que se merece,despues de años de trabajo, son el maximo exponente del tecnopop, los padres,conciderando a kraftwerk los abuelos,merece la pena un buen libro en castellano y no llenarnos de tanta basura que no vale la pena.

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